Una acotada presentación de los alegatos de apertura se vivió en horas de esta mañana, en dependencias de tribunales en Puerto Montt, para el inicio de la primera jornada del juicio oral por el presunto parricidio que habría cometido el único imputado Francisco Ríos Ríos contra su hija Sophie.

Recordemos que el crimen quedó al descubierto a fines de enero de 2018, cuando Ríos, acompañado de la madre de la pequeña víctima, llegaron hasta el SAPU de Alerce con la bebé sin vida. Una vez se certificó el deceso, la Fiscalía comenzó con las indagatorias junto a la PDI, los que en horas manifestaron que el hombre sería el responsable, imputándose cargos en su contra y siendo privado de libertad a inicios de febrero del año pasado.

A la salida de la audiencia, la fiscal Ana María Agüero, detalló que al momento de morir, la niña de un año y 11 meses, tenía «aproximadamente 120 lesiones en todo su cuerpo, su carita, su boca, su cabeza, su cuello, tronco y extremidades, con esto me refiero a manos, brazos y piernas. Es un caso complejo donde un padre mata a su niña. Nosotros vamos a hacer todo lo que está a nuestro alcance con toda la prueba que vamos a rendir para poder lograr la condena».

Respecto a las lesiones, explicó que corresponden a pinzamientos, percusiones y quemaduras. «Termina matándola, sacudiéndola violentamente, que también eso es un síndrome de niño sacudido que es típico en maltrato infantil».

Agregó que todo ocurrió «en un contexto de violencia intrafamiliar, ese es un punto importante que hay que destacar. Siempre Francisco Ríos, con las parejas anteriores que ha tenido, se ha valido de esta manipulación psicológica y violenta para tener acceso a sus mujeres. Las ha golpeado, las ha maltratado. No es la primera vez que maltrata a una mujer, nosotros tenemos prueba de ello. Tiene condenas por violencia intrafamiliar previa con parejas distintas. Ahora también a Camila Adriazola (madre de Sophie) él la golpeó y la fiscalía descartó participación de la madre en la muerte de la niña o una co autoría por omisión».

Además, Agüero enfatizó que Rios Rios actuó con alevosía. «La alevosía para nosotros es actuar sobre seguro, él impide que la niña sea ayudada, auxiliada por su madre. Él, además, se asegura de su acción, de que nadie le interrumpa porque lo hace al interior de un baño y cuando escucha que Camila va bajando la escalera, él cierra la puerta, se encierra de tal manera que no vean la acción que estaba desarrollando, lo cual también se probará mediante pericias».

Mientras que el abogado defensor del único imputado, Pablo Castro, aseguró que el día lunes 07 de octubre, el acusado va a declarar ante el juez en donde insistirá en que la muerte de la pequeña Sophie fue accidental, al caérsele.

Consultado el defensor por las quemaduras que presentaba el cuerpo de Sophie, Castro agregó que «cuando escuchemos las pruebas, la perito también va a referir que hay quemaduras también en otras partes del cuerpo, que ella no las atribuye a cigarros y eso a nosotros nos hace pensar por qué unas si y otras no». Además respecto a la enorme cantidad de lesiones periciadas, el profesional explicó que su defendido manifestó que estas fueron por la caída y segundo por las maniobras de resucitación que el mismo le proporcionó a su hija.

Por otra parte, la defensa hará ver que las maniobras que se realizaron en el Sapu de Alerce por el personal médico no correspondieron, que fueron bastante bruscas y que eso le habría ocasionado la muerte en definitiva pero es deber de la fiscalía demostrar que las lesiones detectadas en el cuerpo de Sophie son atribuibles a su padre y «eso se demostrará durante el juicio, escuchemos a la perito cuando entregue su informe», aseveró.

«Lo que les recuerdo es que este causa cuando se inició fue bastante confusa, se atribuyeron acá violaciones, abusos, estrangulamiento, al principio la causa de muerte fue asfixia, así que les pido por favor que cuando se aprecien las pruebas sean también desde esa perspectiva, la duda es lo que va primar en este juicio», concluyó Castro.

La fiscal Ana María Agüero, reiteró que la pena que solicitarán alcanza el presidio perpetuo calificado por la muerte de la pequeña y 541 días de cárcel por lesiones en violencia intrafamiliar.